Casas de la Hermandad
La Casa de Doñana
El origen de las actuales casas de hermandad se remonta a los comienzos mismos de las hermandades rocieras. En sus primeros tiempos, para poder participar en la Romería, las corporaciones establecían sus campamentos alrededor de la antigua Ermita: carros, carretas, tiendas y chambaos construidos con palos y ramas bajo los acebuches, que ofrecían sombra y cobijo durante la estancia en la Aldea.
Con el paso de los años, cada hermandad comenzó a levantar su propia choza, erigida entre el esfuerzo y la devoción de los hermanos. Aquella humilde edificación se convertía en la sede donde se organizaban los actos de culto, se acogía a todos los peregrinos con espíritu fraterno y se custodiaban los escasos enseres que entonces poseían.
A comienzos del siglo XX se produjo una gran transformación en el Rocío: las antiguas chozas dieron paso a construcciones más sólidas, amplias y confortables, dando origen a la actual Casa de Hermandad. Tradicionalmente, estas edificaciones cuentan con tres espacios fundamentales:
La Capilla, elemento principal de la fachada, destinada a acoger y dar culto al Simpecado en su carreta. La Casa, de una o dos plantas, lugar de convivencia, reunión y organización de los hermanos. El Patio, espacio dedicado antiguamente a la estancia de las carretas durante la Romería.
Con el continuo crecimiento de las hermandades y la limitada disponibilidad de espacio en la Aldea, los patios para las carretas se han trasladado a zonas de acampada situadas en el exterior del núcleo urbano.
Nuestra Casa de Hermandad es reconocida como una de las más singulares y admiradas de la Aldea. Sus marcados rasgos nazaríes y mudéjares —visibles especialmente en la Capilla y en la espadaña del campanil, inspirada en la Torre de la Vela de la Alhambra— expresan con orgullo la identidad granadina que nos distingue y que llevamos como estandarte ante la Virgen del Rocío.
Su privilegiada ubicación constituye un auténtico regalo para el disfrute de hermanos y visitantes, y un símbolo de la presencia viva de Granada en el corazón de las Marismas.
Entre los momentos más emocionantes de nuestra historia destaca la llegada por primera vez de la Santísima Virgen del Rocío, en su procesión de la Romería de 2016, hasta las puertas de nuestra Casa de Hermandad. Un acontecimiento que permanece imborrable en la memoria colectiva de todos los rocieros granadinos, colmando de inmensa alegría y gratitud a quienes tuvimos la dicha de vivirlo.
Lentisquilla
En 1981, la Hermandad del Rocío de Granada adquirió un solar de 1.000 metros cuadrados en Lentisquilla, actual patio de carretas y zona de descanso, con el objetivo de dotarse de un espacio funcional para la vida de Hermandad. Se proyectó una obra que incluyera pozo, módulos de dormitorios diferenciados para señoras y caballeros con servicios, tapias, sombrajo con cocina, zona de mesas y una cuadra para las vacas, comenzando los preparativos con motivo de la Candelaria, el 1 de febrero. En ese contexto se decidió colocar la primera piedra, optando finalmente por una piedra procedente de las grutas del Sacromonte, lugar de gran valor histórico y espiritual donde se fundó la primera iglesia de España y donde reposan las cenizas de San Cecilio, tras el consejo del concejal de Cultura José Miguel Castillo Higueras y con el beneplácito del abad D. Jesús Roldán.
La piedra fue extraída de las catacumbas, llevada al Santuario del Rocío, bendecida y posteriormente trasladada hasta Lentisquilla, donde fue colocada en los cimientos y bendecida por D. Carlos del Castillo, con la participación de Antonio Sánchez y Ángel Contreras, arropados por numerosos hermanos que acompañaron el traslado y el acto. La colocación de la primera piedra, celebrada el día de San Cecilio, fue recogida por la prensa local en marzo de 1981 y se vivió como un momento profundamente simbólico y de unión fraterna. Con el paso del tiempo, este vínculo con San Cecilio volvió a manifestarse de forma emotiva al descubrirse una antigua pintura del santo en la cueva, reforzando el carácter espiritual y fundacional de Lentisquilla para la Hermandad.
Casa Tiburón
Nuestra Casa Principal de Hermandad, ubicada en el barrio de La Chana, es el punto de encuentro y el referente social del Rocío en nuestra ciudad. En sus instalaciones se encuentran las oficinas, la sala de juntas, los salones sociales, el bar y la cocina. Además, acoge durante todo el año uno de nuestros mayores tesoros: la Carreta de Plata que conduce a nuestro Simpecado por los caminos del Rocío.
Recientemente reformada, nuestra Casa de Hermandad es también el espacio donde se custodian los enseres de la corporación. Sus amplios salones son escenario de asambleas, convivencias mensuales y distintos actos organizados a lo largo del año.


Sede Canónica de la Hermandad
La iglesia de San Pedro y San Pablo, construida en el siglo XVI sobre la antigua Mezquita de los Baños, es uno de los principales templos mudéjares de Granada y un ejemplo clave de transición entre el final del mudéjar y la llegada del barroco. Combina de forma pionera una planta de cruz latina con la tipología rectangular de las iglesias de cajón y destaca por sus portadas de piedra, donde confluyen el clasicismo derivado de Diego de Siloé y aportaciones manieristas, así como por su importante papel en la Semana Santa granadina, al ser punto de partida de la procesión del Silencio. Diseñada por Juan de Maeda y enriquecida por artistas como Pedro de Solís y Pedro de Orea, alberga un notable conjunto de imaginería barroca y conserva uno de los mejores ejemplos de armaduras mudéjares de la provincia, junto a una torre de sólida traza, atribuida a Juan de Torres, decorada con elementos arquitectónicos fingidos que refuerzan su valor artístico y patrimonial.
Solicita tu Alta como Hermano
Nuestra Hermandad es comunidad, compromiso y ayuda mutua. Descubre cómo vivir tu devoción de una manera activa, solidaria y cercana.





